Durante años y años me sentaba casi todas las noches en el balcón o en la ventana a mirar al infinito y a pensar.
Reflexionaba sobre cualquier cosa mientras sentía la soledad y la melancolía. Siempre fui solitario, me gusta, pero a veces me aíslo por instinto, y tarde me doy cuenta que alguna que otra vez no debía haberme alejado tanto de los demás.
Por ende, en ámbitos románticos, soy bastante inactivo. Pasaban los años y seguía desvelandome bajo la luz de la luna que entraba al departamento. Nunca lo vi como algo malo, de hecho siempre me pareció lo más hermoso. Y de ahí la angustia: era algo tan bello, que no podía tolerar el hecho de no poder compartirlo con alguien importante.
Ya de bastante grande me enamoré la primera vez (la primera correspondida, claro). Cuántas noches habremos pasado en el balcón, no recuerdo con exactitud, pero las podría contar con una mano, eso seguro...
Estuve de novio casi un año y medio, y en ese año y medio no volví a ocupar mis noches en preguntarle cosas al cielo.
Cuando me quedé solo tuve que volver, sentía que me llamaba, y yo lo había estado ignorando. Le juré a las estrellas que no las iba a volver a dejar.
Y esto no es despecho hacia mi ex, no... ¿cómo pude yo ser tan estúpido? ¿cómo es que renuncié a mi mismísima esencia? ¡Si lo que tanto anhelaba era complementarme con alguien, no dejar cosas de mí!
Y ese es ahora mi miedo más grande respecto al amor. El miedo de no saber exactamente qué lugar debería ocupar en mi vida, y la incertidumbre de si la próxima vez voy a saber amar sin dejar de ser yo mismo. Es que a veces pienso que nuestra versión más pura y más noble es aquella que, en la soledad, busca razones para merecer ser amada.
Vos sabes que muchas veces pienso lo mismo... ¿Dejámos de ser nosotros mismos cuando estamos en pareja con alguien? y me encuentro con la respuesta de que muchas veces si, o dejamos parte de nuestra escencia aún lado. Básicamente siempre tratando de amoldarnos al otro o complaciendolo, pero lamentablemente dejandonos de lado no es la mejor manera. Pero bueno, uno siempre se lo puede replantear para que no suceda en la próxima oportunidad, incluso transformarlo en algo útil, como un guión no? ;)... Es más, suena un poco gracioso, pero hace unos dias estaba pensando es que muchas veces la vida se trata de arruinar las cosas, una y otra vez pero de diferentes maneras, y aprender otras gracias a esto.
ResponderEliminar(No hace falta que ponga mi nombre, ya debes saber quien soy)
Gracias por unirte a Radio Bajón.
EliminarMuy interesante lo que planteás:
Esto de complacer al otro debería tener un límite. Visto desde muy cerca pareciera que hacer cosas para el regocijo de otro es algo muy noble, pero creo que si alguien nos ama quiere a una persona, no a una serie de hechos o de acciones que le hagan complacer. De eso se encargarán las computadoras. Si dejamos toda la persona de lado (esa de quien alguien se enamoró) ya no merecemos ese afecto.
Saben que pasa ... eso es por que en alguna medida estan desesperados por estar con alguien ( no pueden decir que no)
ResponderEliminarel dia que dejen de buscar .. y de someterse ustedes mismos ... ahi , recien ahi , va a aparecer esa chica que los ame tal cual son .. los ame por que NUNCA cambiaron nada de ustedes para estar con ella , de mismo modo que ella no va a cambiar nada por ustedes, por que asi se enamoraron , siendo ustedes...
tratenlo , pruebenlo , dejen de pensar que cada chica es "LA PERFECTA" para ustedes
aveces hay que se un poco forro con ellas , no dejarse pisar
no malentender todo esto como ser un hijo de puta ni poco hombre ni caballero . todo lo contrario , hay que hacer q no se enamoren de ilusiones, que cuando quieras ser vos no se espanten , que se enamoren de todos tus angeles y mas importante de TUS DEMONIOS.
Un Abrazo u saludo cordial , aguante la radio BAJON !